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EXPERTOS DEBATIRÁN ACERCA DEL MODELO DE

PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y SU IMPACTO


6 DE OCTUBRE

Desde el 13 hasta el 20 de octubre en El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz se realizarán foro, simposio y encuentros de científicos, académicos, expertos y productores nacionales e internacionales para debatir acerca de los alimentos que se consumen, cómo se producen y sus efectos en la salud y el medio ambiente.

El actual modelo de producción agrícola con el uso excesivo de agroquímicos y de semillas transgénicas ha provocado impacto en la salud y el medio ambiente, en países donde esta forma de producir se ha incorporado mucho antes que en Bolivia. Por ello, este modelo de producción es cuestionado por científicos nacionales e internacionales que se reunirán en las principales ciudades del país, el 13 de octubre en El Alto y entre el 16 y 20 de octubre en el eje troncal.

En las actividades que se realizarán en las siguientes semanas se presentarán y analizarán las evidencias de la insostenibilidad que existen respecto al modelo del agronegocio. Los simposios y encuentros que se están organizando no son una iniciativa de confrontación con el sector productivo, al contrario, lo que se busca es aprender de los errores cometidos y los problemas que enfrentan otros países y, ser lo suficientemente responsables como para no repetirlos en Bolivia.

Esta serie de encuentros se realizará en conmemoración del Día Mundial de la Alimentación que se celebra el 16 de octubre. El objetivo de los eventos es el de aportar al debate nacional con información técnica sobre los impactos económicos, ambientales y en la salud, debido a la introducción de transgénicos y agroquímicos en la producción agrícola.

El 13 de octubre en la Universidad Pública de El Alto se llevará a cabo el foro: El extractivismo y sus impactos. El salón de Economía será el espacio para que los estudiantes, docentes y público en general puedan asistir.

Para el lunes 16 de octubre está prevista la realización del simposio: Modelo actual de producción de alimentos, impactos y alternativas; en la UMSA en la ciudad de La Paz. Al día siguiente, martes 17 de octubre, Cochabamba será sede del Encuentro Internacional de Semillas; el evento se llevará a cabo en el auditorio Yupana Wasi, en la parte superior de la Biblioteca de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Mayor de San Simón, en el campus universitario.

En Santa Cruz se llevarán a cabo varias actividades. El miércoles 18 de octubre durante la mañana habrá un curso de capacitación para periodistas con científicos nacionales e internacionales. El jueves 19 y viernes 20 de octubre continuarán las actividades en la ciudad de Santa Cruz. En el AECID tendrá lugar el Encuentro Internacional: Modelo de producción de alimentos, impactos y alternativas. Serán dos jornadas con la participación de afectados por las fumigaciones de Argentina, desplazados de la soja de Paraguay, médicos, académicos, productores y consumidores.

En todos los eventos participarán expositores nacionales y extranjeros, provenientes de México, Colombia, Paraguay, Uruguay, Argentina y Brasil; expertos en toxicología, agronomía, salud y ecología.

Esta serie de eventos está organizada por ONGs, universidades, centros de investigación, redes y colectivos urbanos y de productores . El ingreso al foro, el simposio y los encuentros será gratuito.

 


 

 

 

 

 

 

COMUNARIOS RECIBEN RESOLUCIONES PARA CONSULTA PREVIA SIN CONOCER LOS PROYECTOS MINEROS

 

 

2 DE JUNIO DE 2017

 

Comunarios de San Lorenzo Viejo, Naranjos y Motacucito, ubicados en el municipio de Roboré, en la provincia Chiquitos, han recibido dos resoluciones para la realización de consultas previas para explotar minerales en esa zona; sin embargo, en ningún momento las empresas interesadas en esa explotación les brindaron información acerca de los proyectos.

De acuerdo a la normativa legal, la empresa interesada en desarrollar minería en un territorio debe presentar a los habitantes del lugar, el perfil del proyecto, los planos y toda la información correspondiente para que los comunarios conozcan de qué trata el trabajo que la empresa pretende realizar y de esa manera cuando se haga la consulta previa, ellos tengan elementos para negociar.

La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) ha sido la encargada de entregar dichas resoluciones en diferentes fechas y todas para explotación en el área protegida de Tucabaca. Primero lo hizo el 12 de mayo a comunarios de San Lorenzo Viejo y Naranjos, en el documento entregado se indica que la empresa Sidereste es la interesada en solicitar la licencia de explotación. La consulta estaba prevista para el jueves 25 de mayo con ambas comunidades. Como era un día laboral, los habitantes de las dos poblaciones dejaron de hacer sus actividades y dedicaron media jornada para esperar a los interesados en la consulta. La espera fue en vano, pues los interesados no aparecieron ni se comunicaron para dar explicaciones o pedir disculpas. Los comunarios de San Lorenzo Viejo y Naranjos se sienten burlados por esa actitud de la empresa y de la AJAM.

Días después, comunarios de Motacucito recibieron una resolución para la realización de consulta previa el 24 de junio de este año, la empresa solicitante es GB Minerales y Agregados S.A. Sin embargo, hasta este 2 de junio, los motacuceños todavía no habían recibido ningún tipo de documentación acerca del proyecto que se realizará en su territorio.

Es importante mencionar que estos proyectos mineros que tienen el aval de la AJAM, una entidad del gobierno nacional, pretenden ingresar en el área protegida de Tucabaca, cuando según la normativa ambiental es prohibido hacerlo. Además, en ambos casos no se respeta la CPE porque no se toma en cuenta a todas las poblaciones que serán afectadas por los proyectos mineros, como es el caso de la comunidad de San Lorenzo Nuevo.

 

 

 


 

 

LOS ORGANISMOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS Y LOS AGROTÓXICOS

 

1 DE JUNIO DE 2017


Actualmente, algunos sectores de los agronegocios exigen imperativamente que el gobierno boliviano viole la Constitución Política del Estado, 10 leyes, decretos y protocolos internacionales y, permita el ingreso al país de cultivos transgénicos.

Para conocimiento público, los cultivos transgénicos son plantas que contienen información genética de otro organismo, como bacterias que han sido insertadas y que les da una resistencia a la aplicación de ciertos herbicidas y plaguicidas como el caso del glifosato.

En el caso de Bolivia, se autorizó el cultivo de un sólo evento transgénico, la soya transgénica resistente a la aplicación del Roundup Ready (herbicida que contiene como ingrediente principal al glifosato). Sin embargo, recientemente se ha comprobado la existencia del maíz transgénico que se encuentran en el país de manera ilegal.

Entre los argumentos de los agronegocios para violar la CPE y permitir el ingreso de otros cultivos transgénicos y permitir múltiples eventos (un evento es el caso donde un cultivo tendría más de un gen trasplantado para soportar más de un herbicida o plaguicida), está la protección a los cultivos de plagas y malezas, mayor rendimiento del cultivo y menor uso de herbicidas e insecticidas que sería un aporte para la salud del productor y consumidor, así como también para el medioambiente (Ref.: Nota de prensa, EL DEBER: 28-05-2017, G. Rodríguez).

Al respecto, vale la pena evaluar las lecciones aprendidas de lo que se ha visto en los últimos 10 años con el cultivo de soya transgénica. Miremos entonces si es que la introducción y producción masiva de soya transgénica han llevado a la reducción en uso de agrotóxicos, mayores rendimientos y protección al medioambiente, como indican los voceros de los agronegocios y preguntemos, “¿a quién creer?”.

En el caso de los rendimientos, son varios los factores que conllevan a incrementar los mismos en la producción agrícola. Un análisis profundo e integral (revisión histórica de estudios científicos sobre un tema específico) realizado por el Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA) sobre los transgénicos, demuestra que esta tecnología no ha cumplido con sus promesas de mejorar rendimientos, por lo cual esa aseveración de más producción por hectárea con transgénicos es falsa. La mejora de los rendimientos no se da mediante el uso de transgénicos pero sí mediante la aplicación de prácticas de buen manejo de suelos, semillas adecuadas, clima y manejo integrado de plagas.

En Bolivia tenemos como ejemplo el caso de la soya y sus rendimientos. Según datos de varias fuentes (INE, IBCE; CAO y ANAPO), los rendimientos de la soya no superan los rendimientos de hace 10 años cuando se cultivaba la soya convencional. Según los datos del Observatorio Agroambiental de Bolivia, en promedio el rendimiento de 1990-2004 de la soya convencional llegó a 2,11 toneladas por hectárea, mientras la soya transgénica desde el 2005 al 2015, el promedio llegó a 2,01 toneladas por hectárea; demostrando que las promesas de mejoras no dieron ni darán frutos, a menos que nuestro país invierta en la investigación e implementación de técnicas que mejoren el cuidado y la fertilidad de los suelos. Por lo tanto, mayor producción no se dará mediante el uso de transgénicos.

Por otra parte, en los cinco países donde mayormente se utilizan los transgénicos como es el caso de los EEUU, existen regulaciones que determinan el uso de ciertos transgénicos y se aplican metodologías rigurosas para determinar las áreas a ser cultivadas. Igualmente se realiza monitoreo minucioso de los cultivos para asegurar que no exista contaminación entre ciertos productos transgénicos que no sean aptos para el consumo humano; ejemplo de la contaminación cruzada entre maíces transgénicos para producción humana y producción de etanol (biocombustible). En los casos donde se ha comprobado contaminación se han eliminado los cultivos transgénicos como por ejemplo, el caso del maíz StarLink.

Como se puede concluir, son inversiones millonarias las que se realizan para controlar y manejar de manera adecuada esta tecnología, y aún así existen cultivos agrícolas que se han convertido en “súper malezas” como es el caso del amaranto (https://www.scientificamerican.com/article/farmers-fight-explosion-of-superweeds/).

En Bolivia ya se tienen bastantes problemas con la resistencia de malezas al glifosato. Según Weed Science, existen ocho especies de malezas resistentes reportadas por Bolivia, de las 36 reportadas a nivel mundial desde 1996, en tan sólo 10 años desde la autorización del cultivo de la soya transgénica. Demostrando, nuevamente, que la implementación de los cultivos de soya transgénica están llevando a un incremento anormal de resistencias de ciertas malezas. Esto, por supuesto tiene consecuencias severas para otros productores, quienes tienen que lidiar con estas súper malezas con la aplicación de otros herbicidas de complemento para controlarlas. Al observar el uso de agrotóxicos en los últimos 10 años, se ven incrementos alarmantes en el uso de herbicidas, fungicidas, insecticidas y fertilizantes sintéticos que llegan a 130 millones de kilos que se han importado el año 2016 a un costo que llega 237 millones de dólares americanos, en el año 2016. Esto sin contar que un 30% ingresa por contrabando, según estimaciones del Senasag.

De la misma manera, observamos que el uso desmedido de agrotóxicos que se aplican diariamente, no es bueno para el consumidor y peor para el productor que lo aplica. Miremos algunos de los agrotóxicos de uso común en Bolivia comenzando con el herbicida Paraquat, que se aplica para desecar la soya transgénica.

El Paraquat (Gramoxone entre otros nombres) es un herbicida altamente tóxico que en el 2011 ha sido declarado como un causante de la enfermedad de Parkinson en productores agrícolas por el Instituto Nacional de Salud de EEUU (NIH, por su sigla en inglés). Un meta-análisis en el 2013, encontró que existe un riesgo de incremento del doble en contraer Parkinson por productores que utilizan este agrotóxico. En la Unión Europea, este agrotóxico ha sido prohibido desde el 2007, pero como se puede observar en los anuncios publicitarios en las zonas productivas de Santa Cruz, este agrotóxico es común, corriente y de uso general.

Preguntamos: ¿existe monitoreo de la aplicación de este producto que debería ser prohibido y si los productores del país entienden el riesgo a su salud así como también los mismos consumidores? ¿Existe información sobre la tasa de aplicación y cuánto de este producto termina en los alimentos que se consumen en Bolivia?

Entre otros agrotóxicos asociados al glifosato, y por lo tanto a los transgénicos que están prohibidos internacionalmente pero de uso generalizado en Santa Cruz, está el 2,4 D desarrollado por DOW Chemical. El 2,4 D ha sido clasificado como un posible cancerígeno y estudios de laboratorio sugieren que el 2,4-D impide la acción normal de los estrógenos, los andrógenos y, lo más concluyente, las hormonas tiroideas. Otro problema serio de este agrotóxico es que se acumula en el medioambiente y ya se lo encuentra en acuíferos y agua potable en países como Australia, un país con sistemas de monitoreo y regulación que aún son inexistentes en Bolivia.

Y por último miremos al glifosato. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por su sigla en inglés), clasificó el glifosato como un potencial cancerígeno en el año 2015. Luego, en el mismo año, la Autoridad Europea sobre Seguridad Alimentaria (EFSA, por su sigla en inglés https://www.efsa.europa.eu/) declara que el glifosato no demostraba ser cancerígeno; de esta manera se dio un debate feroz sobre la inocuidad del glifosato en la comunidad científica. ¿Cómo pueden haber llegado a conclusiones distintas estas dos organizaciones? Para comenzar, el IARC examinó estudios que evaluaban los herbicidas que tiene como ingrediente activo el glifosato es decir todos los ingredientes del compuesto, por ejemplo el producto Roundup Ready que tiene 48% de glifosato y el 52% restante son otros compuestos químicos. Mientras la EFSA evaluó únicamente el principio activo, es decir, la molécula química glifosato sin considerar estudios que examinaban el herbicida en su totalidad, como lo hizo el IARC (http://www.nature.com/news/debate-r...). Adicionalmente, el IARC utilizó únicamente estudios que demostraban fuentes de financiamiento objetivas y públicos.

El EFSA, por otra parte, utilizó los estudios de las empresas que evalúan sólo el principio activo: el glifosato, y que además no son públicos porque están protegidos por el secreto industrial, es decir estudios que no han sido analizados en debates científicos abiertos y tampoco la EFSA ha compartido estos estudios para justificar su decisión, ganándose críticas y acusaciones de injerencias por parte de las industrias de herbicidas que perduran hasta el día de hoy (https://amp.theguardian.com/environment/2017/may/24/eu-declared-monsanto-weedkiller-safe-after-intervention-from-controversial-us-official). Lo anterior nos demuestra que existió un velado interés de los fabricantes como Monsanto, de que no se utilicen estudios integrales y completos.

Concluimos entonces que en Bolivia, las aseveraciones de los beneficios del uso de transgénicos expuestos en numerosas opiniones periodísticas por voceros de los agronegocios, no ha logrado consolidarse tal como afirman dichos voceros, porque según las experiencias de 10 años con la soya transgénica, los rendimientos siguen iguales a la soya convencional, se ha incrementado el uso de agrotóxicos, especialmente herbicidas, fungicidas y fertilizantes sintéticos y lo peor, se ha generado malezas resistentes al glifosato. En este sentido, preguntamos: ¿cuál sería la situación si se dejan entrar otros cultivos transgénicos y más eventos transgénicos? La respuesta: Sóplo mayores impactos socioambientales y alimentos más tóxicos.

Finalmente queremos mencionar el comentario del Dr. Philip Stark, decano asociado de la división de ciencias matemáticas y físicas y profesor de estadística de la Universidad de California en Berkeley, quien reveló en Twitter su propio análisis de la experiencia de los firmantes Premio Nobel quienes en una carta abogan por los transgénicos, específicamente el arroz dorado que aún no se encuentra en producción: "Un premio de la paz, 8 economistas, 24 físicos, 33 químicos, 41 médicos”. Añadió que la ciencia se fundamente en lo que es " la evidencia y no en la autoridad. ¿Qué saben dichos premios Nobel de agricultura? ¿Han hecho la investigación pertinente?

La ciencia se supone que es "mostrame", no "confiar en mí" sea premio Nobel o no.”

Lo que está ocurriendo en Bolivia con la soya transgénica, es eso. Una demostración real y concreta de los serios impactos socioambientales y productivos que están generando los cultivos transgénicos. Decir lo contrario, son meras especulaciones.

COMITÉ CIENTIFICO DE BIOTECNOLOGIA

 

 


 

 

PROBIOMA, 27 AÑOS DE TRABAJO SOCIOAMBIENTAL

 

La institución desarrolla acciones en comunidades campesinas e indígenas en el departamento de Santa Cruz y ofrece capacitación en temáticas relacionadas con la agroecología y, gestión de la biodiversidad y agua.

Este 20 de mayo Productividad Biosfera y Medio Ambiente (PROBIOMA) cumple 27 años de trabajo al servicio de la ciudadanía y el cuidado del medioambiente. El enfoque socioambiental es lo que caracteriza a la institución que a lo largo de su historia ha superado obstáculos y enfrentado desafíos de todo tipo.

PROBIOMA se fundó en 1990 en un contexto de crisis ambiental, producido por las prácticas insostenibles del modelo de producción agrícola, que implica uso excesivo de agroquímicos, avance de la frontera agrícola sin planificación, uso de semillas transgénicas, destrucción y privatización de los recursos de la biodiversidad, deforestación, etc.

En estos 27 años se han desarrollado importantes acciones en sus dos áreas de trabajo: Agroecología y, Gestión de la Biodiversidad y Agua. Bajo la misión de: “Contribuir al desarrollo nacional desde la investigación y promoción de la agricultura ecológica, la soberanía alimentaria, la remediación ambiental y la administración soberana y sostenible de los Recursos Naturales y de la Biodiversidad”; se han conseguido importantes logros en el fortalecimiento organizativo de poblaciones locales, para el monitoreo socioambiental de megaproyectos de infraestructura y minería en el sudeste boliviano y, en el desarrollo e implementación de alternativas científicas para la implementación de la agroecología y así fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria de Bolivia.

Entre los principales logros de PROBIOMA se pueden mencionar los siguientes:

  • Aporte con alternativas técnicas para la implementación del manejo ecológico de plagas en más de 60 cultivos, tanto intensivos como extensivos, que son la base de la seguridad y soberanía alimentaria del país, toda esta biotecnología se ha desarrollado en el marco del control biológico.
  • Apoyo a la implementación del control biológico en más de 500 mil hectáreas en todo el país, que han sido cubiertas con productos biológicos y orgánicos, sustituyendo más de 320 mil litros de agroquímicos que no han envenenado el medio ambiente, los suelos y las personas.
  • Capacitación y asistencia técnica permanente en manejo ecológico de cultivos, forestería análoga y cromatografía de suelos.
  • Apoyo para el desarrollo de criterios de responsabilidad social y ambiental en la producción de soya, maíz y quinua.
  • Fomento y fortalecimiento a la producción de cultivos libres de transgénicos.
  • Aporte a la consolidación del discurso socioambiental, mediante la elaboración de una propuesta campesina de administración del parque nacional Amboró y el apoyo a proyectos de ecoturismo comunitario.
  • Fortalecimiento de capacidades de comunidades de la Chiquitania y el Pantanal para el control y monitoreo de impactos socioambientales de megaproyectos IIRSA y otros proyectos de infraestructura en la región: hidrovía Paraná - Paraguay, gasoducto Bolivia - Brasil, gasoducto Río San Miguel - Cuiabá y carretera Santa Cruz - Puerto Suárez.
  • Apoyo a la conformación de Comités de Fiscalización Socio Ambiental en la Chiquitania y el Pantanal como instancias de participación de la sociedad civil en el monitoreo a megaproyectos.
  • Formación de activistas ambientales jóvenes en la Chiquitania y Pantanal, así como de guías de turismo, con una visión empoderamiento sobre la riqueza natural y biodiversidad de su región.
  • Impulso y acompañamiento a la declaratoria de Chochis como Patrimonio Cultural y Natural.
  • Posicionarse como un referente regional en el seguimiento a proyectos mineros y derechos de las comunidades locales frente a actividades extractivas como minera en la Chiquitania y Pantanal boliviano.
  • Más de 20 años de emisión del Programa Nuestros Conocimientos, difundido por Radio Santa Cruz, como fuente de información en temas productivos y ambientales que afectan al oriente boliviano.
  • Genera información confiable a partir de procesos de investigación participativa sobre la problemática del agronegocio en Bolivia y los impactos de actividades extractivistas en Santa Cruz.
  • A nivel regional y mundial, PROBIOMA forma parte de plataformas internacionales como: Alianza Pantanal Sin Límites, Alianza Movilizando Semillas de Vida, Alianza Internacional de Pequeños Productores de Soya y de la Agricultura Familiar (AISAF), ALOP, Alianza Sistema Paraguay – Paraná, Red Internacional de Forestería Análoga (RIFA) y Drynet.


 


 

EL MAÍZ TRANSGÉNICO CONTAMINARÁ LAS

VARIEDADES ORIGINARIAS DE BOLIVIA

 

18 DE MAYO DE 2017

Están en riesgo 77 variedades nativas que posee el país. Además, la importación y el uso de semillas genéticamente modificadas vulneran 10 normas legales.

El maíz transgénico pone en riesgo la diversidad genética de 77 variedades nativas de maíz en Bolivia y con esto peligra la soberanía y seguridad alimentaria del país. Así lo manifiestan miembros del Comité Científico de Biotecnología (CCB), luego de la denuncia realizada la semana pasada por la Plataforma Bolivia Libre de Transgénicos, que hizo pública la presencia de maíz genéticamente modificado de la variedad Round Up Ready (RR), resistente al glifosato, detectado mediante pruebas moleculares en marzo de 2017, en el campo 20 de la colonia menonita Pinondi, ubicado a 15 kilómetros de Charagua.

“El maíz es un cultivo que se cruza fácilmente entre diferentes variedades. Probablemente esa es la razón que, por ejemplo, en México y Bolivia se tienen tantas diferentes razas. Entonces, al tener esa contaminación con el maíz transgénico se pierde control sobre la diversidad genética del maíz nativo de Bolivia. Esto se contamina con un gen que no es ni de la misma planta ni del cultivo”, explica la Dra. Nataly Ascarrunz, bióloga molecular, directora del Instituto Boliviano de Investigación Forestal y miembro del CCB.

Es por esto que en Estados Unidos se cuenta, recientemente, con una ley por la cual se puede procesar legalmente a Monsanto por la contaminación de variedades convencionales con polen de variedades transgénicas. (http://bit.ly/2nFVhae #HouseBill2739)

En 2016 el gobierno nacional realizó la importación de aproximadamente 80 mil toneladas de maíz transgénico desde Argentina. Lo que no se sabe es qué tipo de variedades genéticamente modificadas ingresó al país y que ha puesto en peligro a los propios productores de maíz que corren el riesgo de tener una mayor dependencia a las empresas promotoras del maíz transgénico que es dependiente de los agrotóxicos; es decir, al paquete tecnológico de las corporaciones. Con ello se destruye lo poco que existe en investigación e innovación tecnológica nacional, destinada al mejoramiento de semillas y al control de plagas y enfermedades.

Ascarrunz señala que en el caso del maíz transgénico Bt, éste produce una toxina, y cuando se mezcla con el nativo, el Bt puede traspasar su gen y sobreproducir esa toxina adentro del maíz originario, y eso podría tener un impacto en la salud humana y en la eliminación de insectos benéficos, como las abejas y otros polinizadores de los cuales depende la producción frutícola. "En realidad esa es una de las mayores preocupaciones con el tema de los transgénicos en el maíz”, apunta la bióloga.

Para Miguel Ángel Crespo, investigador, director de PROBIOMA y miembro del CCB, el tema es preocupante. “Las 77 razas de maíz que existen están diseminadas en todo el país y tienen una gran importancia porque están adaptadas a diversos ecosistemas, climas, suelos y son la base de una amplia diversidad de alimentos que se consumen al ser la base de su alimentación. La contaminación de todas las variedades de maíz nativo destruirá la soberanía y la seguridad alimentaria, a la vez que agudizará mucho más la subnutrición que existe en Bolivia y que alcanza al 24%”, señala.

Crespo dice que uno de los riesgos es la pérdida de las características intrínsecas de las variedades originarias y habrá una “homogeneización de la semilla” con la consecuente pérdida de la diversidad alimentaria, que “es parte fundamental de la seguridad y soberanía alimentaria de uno de los cultivos que es la base de la alimentación de todos los bolivianos”.

Los riesgos en el uso de maíz transgénico son diversos, desde la afectación en la salud humana hasta el impacto negativo en los ecosistemas y en la economía nacional. El agricultor pasará a depender cada vez más de la importación de semillas transgénicas con su respectivo paquete tecnológico, tal como ocurre actualmente con la soya.

Por su parte, el Dr. Roger Carvajal, investigador científico, docente universitario de la UMSA y miembro del CCB, explica que, tal como lo ha señalado la Organización Mundial de la Salud, “los alimentos transgénicos afectan a la salud tanto de los consumidores, como de los cultivadores, precisamente por su composición que incluye moléculas extrañas a los alimentos (productoras potenciales de cáncer y otras enfermedades) y que, por tanto, son ajenas al proceso de co-evolución que ha mediado nuestra relación con las especies que cumplen el papel de alimentos en la naturaleza”.

Respecto de la contaminación, Carvajal explica otra manera de que esto ocurra. “Los riesgos para el ecosistema provienen tanto de las semillas transgénicas como del herbicida”.

La importación de maíz transgénico y su uso tendrá efectos en la producción y en la salud de los consumidores. Pero además, esta acción ha vulnerado 10 normales legales, entre ellas la Constitución Política del Estado, el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología y la ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria.

El potencial boliviano: la biodiversidad

Bolivia está entre los 10 países más ricos el mundo en biodiversidad. Esa ventaja comparativa no es aprovechada para el desarrollo sostenible y la generación de ingresos económicos, la industrialización del país, la innovación tecnológica, la investigación científica y el empleo. El mejor ejemplo es el modelo de la producción de soya que existe en el país. Bolivia genera el 1% de lo que producen los países del Mercosur y el 0,5% de lo que se produce en el planeta. Aunque se incremente 10 veces más la producción boliviana, no se pasará el 4% y eso tendrá graves impactos socioambientales y productivos. Si Bolivia realmente desea ser competitiva, debe producir cultivos cualitativamente diferentes (no transgénicos y sin agrotóxicos) que sean destinados al mercado interno y que contribuyan a la salud de los consumidores.

El excedente podrá ser exportado en mejores condiciones económicas ante una demanda global que exige cada vez más alimentos sanos. Continuar con la dependencia a los paquetes tecnológicos es matar a la gallina de los huevos de oro.

 

MIEMBROS DEL COMITÉ CIENTÍFICO DE BIOTECNOLOGÍA

NATALY ASCARRUNZ

· Ella es directora ejecutiva del Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF) desde 2011. Desde ese año también es científica asociada de la Universidad Estatal de Colorado, Laboratorio Ecológico y de Recursos Naturales, Fort Collins, Colorado, EE.UU; institución en la cual realizó su postdoctorado en Manejo de Ecosistemas. Nataly tiene un PhD en Ecología y Evolución Biológica y tiene una licenciatura en Biología Molecular, Celular y de Desarrollo. Estos estudios los realizó en la Universidad de Colorado, EE.UU. Su experiencia profesional la ha desarrollado en instituciones nacionales y extranjeras. Nataly también es autora y coautora de publicaciones científicas en diversas áreas de la temática forestal.

MIGUEL ÁNGEL CRESPO

· Fundador y Director ejecutivo de la ONG: Productividad, Biosfera y Medio Ambiente (PROBIOMA), que tiene 27 años de trabajo en programas socioambientales, biodiversidad y biotecnología. Es fundador y coordinador de la Investigación, innovación y Transferencia de Controladores biológicos microbianos, para la agricultura, ganadería, salud humana y biorremediacion de suelos. Miguel Ángel tiene la especialidad en Desarrollo Rural, y Microbiología y Control Biológico. En PROBIOMA ha liderado diversos programas sobre impactos socioambientales del sector hidrocarburífero y sobre biodiversidad en áreas protegidas, y biotecnología. Ha coordinado investigaciones para el control biológico en diversos cultivos y ha escrito artículos de opinión acerca de la problemática socioambiental y agricultura para diarios nacionales.

ROGER CARVAJAL SARAVIA

· Él es licenciado en Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), tiene una Maestría en Ciencias Biológicas y Biomédicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y un doctorado en la misma universidad. Fue Viceministro de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Planificación de Desarrollo (2006 - 2007). Desempeñó funciones de asesor científico del Ministerio de Salud y Deportes y fue coordinador del Programa de Investigación de la Hoja de Coca del mismo ministerio. Roger también fue Director General de Ciencia y Tecnología del Viceministerio de Educación Superior. En la UNAM se desempeñó como investigador de Carrera de la Unidad de Biología Experimental, profesor de Bioquímica, miembro del Consejo de Estudios de Post-Grado en Ciencias Biológicas y Biomédicas, profesor de las asignaturas de Inmunoquímica, Inmunoparasitología en la Maestría en Ciencias y Biomédicas.

 

COMITÉ CIENTÍFICO DE BIOTECNOLOGÍA

 

 


 

 

INFORME DE ISAAA MUESTRA QUE LOS TRANSGÉNICOS

SE CONCENTRAN EN POCOS PAÍSES

 

 

5 MAYO DE 2017

La organización que realizó el informe recibe donaciones de varias empresas multinacionales que desarrollan semillas transgénicas, entre ellas, Monsanto.

El informe del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA, por su sigla en inglés), que además es una institución que tiene como parte de su directorio a multinacionales desarrolladoras de semillas transgénicas, indica que hubo un incremento de la superficie cultivada de transgénicos en el 2016 (185,1 millones de hectáreas) en 5,4 millones de hectáreas en comparación al año 2015 (179,5 millones de hectáreas).

Lo interesante es que el 90,867 por ciento de la superficie cultivada de transgénicos se concentra sólo en cinco países. Entre ellos dos países desarrollados: Estados Unidos y Canadá con el 45.65 por ciento de la superficie y, tres países emergentes: Brasil, Argentina e India con el 45,21 por ciento; es decir, la superficie de transgénicos se concentra en pocos países, y cada año disminuyen la cantidad de países que utilizan está tecnología. En 2015 eran 28 naciones, en 2016 suma a 26.

Además, sólo Brasil incrementó en 4,9 millones de hectáreas de cultivos transgénicos el año 2016, mientras que Argentina, China, India y Uruguay, redujeron su superficie de cultivos transgénicos en un total de 2,5 millones de hectáreas el año pasado.

Otra dato preocupante es que la superficie de transgénicos con más eventos apilados está creciendo, es decir que han aumentado los transgénicos que tienen eventos para tolerar herbicidas y generar sus propio insecticida al mismo tiempo, o sea que los transgénicos más tóxicos se están expandiendo.

La superficie de soya no transgénica en el mundo ha aumentado, en 2015 llegaba a 17 por ciento y en 2016 subió a 22 por ciento. En el caso del maíz no transgénico en 2015 era de 71 por ciento, mientras que el año pasado llegó a 74 por ciento. En algodón no transgénico, en 2015 era del 25 por ciento y en 2016 aumentó a 36 por ciento. La canola no transgénica se ha mantenido en un 76 por ciento en ambas gestiones. La importancia de estos cuatro cultivos reside que el 98,81% de la superficie cultivada con transgénicos se concentra en estos cuatro cultivos.

En conclusión, a pesar que la fuente de datos de este informe no es imparcial y tiene el objetivo de promocionar los transgénicos en el mundo, sus propios datos demuestran que estas tecnologías cada año que pasa se concentra en pocos países, y con cuatro cultivos importantes que sirven de alimento principalmente para ganado, biocombustibles y fibras, un porcentaje mínimo se utiliza como alimento directo de humanos.

Asimismo, cada año se están utilizando eventos transgénicos más tóxicos concentrados en eventos que toleran a más herbicidas (Glifosato, 2,4 D, Dicamba, Glufusinato de amonio) apilados junto a eventos BT.

LINK DONDE ESTÁ LA LISTA DE EMPRESAS DONANTES DE RECURSOS PARA ISAAA http://www.isaaa.org/inbrief/donors/default.asp

 


 

 

LA AGROECOLOGÍA ES UNA NECESIDAD ANTE

EL USO EXCESIVO DE AGROQUÍMICOS

 

 

El desarrollo de cultivos agroecológicos es la respuesta al actual sistema de producción agroindustrial que afecta a los ecosistemas y significa un riesgo enorme a la salud humana por el excesivo uso de agroquímicos. Por ello es que a iniciativa de la Plataforma Agroecológica Trópico, Subtrópico y Chaco, se ha creado la Feria Agroecológica que ya va por su novena versión y reúne a más de 30 productores de frutas, hortalizas y productos transformados. La última versión se presentó el pasado sábado 22 de abril en el Parque Los Mangales 3, lugar que se consolida para la realización de este evento en la gestión 2017.

Los productores agroecológicos ofrecen alrededor de 70 tipos de productos. “Es una feria donde se encuentran consumidores, productores, hay intercambio de experiencia y se encuentran productos sanos que son producidos sin agroquímicos y sin semillas transgénicas”, dijo Antonio Sanjinez, de la Comisión Organizadora, de la Plataforma Agroecológica.

Los organizadores tienen previsto presentar una feria cada mes y de esa manera posicionar lo agroecológico en las familias cruceñas.

“Las Naciones Unidas, a través de su relator de Derecho a la Alimentación, han hecho varias investigaciones donde se ha demostrado que la agroecología es una necesidad para implementarla y garantizar el derecho a la alimentación”, indicó Sanjinez.

Agregó que en la actualidad hay más consumidores mejor informados que están exigiendo en el mercado productos que provengan de sistemas agroecológicos y sostenibles.

La Plataforma Agroecológica realiza un proceso para fomentar el Sello de Identidad Agroecológica, con el cual los consumidores saben el origen y los insumos con los que se produjo un determinado cultivo o producto transformado. El Sello tiene el aval de la Plataforma Agroecológica que está conformada por productores, consumidores, instituciones privadas, públicas y ONG.

 

 


 

NACE COMITÉ DE BIOTECNOLOGÍA Y

ABOGA POR UN AGRO ECOLÓGICO


La naciente institución advierte que los transgénicos “ponen en riesgo la biodiversidad del país”. La CAO rechaza la opinión y demanda alternativas

 

El Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF) y la entidad Productividad, Biósfera y Medio Ambiente (Probioma) crearon el Comité Científico de Biotecnología (CCB), con la finalidad de generar y difundir información de los recursos genéticos y biodiversidad que tiene el país.

“Si bien el CCB nace con estas dos instituciones, están invitados a formar parte científicos y entidades científicas bolivianas que  trabajan y defienden la conservación y uso sostenible de los recursos genéticos (semillas), la biodiversidad y los bosques, como base de la seguridad alimentaria, de la regulación del clima y la conservación del agua”,  señaló Nataly Ascarrunz, directora ejecutiva del IBIF.  

Añadió que el CCB se crea ante la necesidad de informar lo que es la biotecnología y su relación con los recursos genéticos y los bosques “para contrarrestar la campaña de desinformación que existe de sectores interesados en introducir organismos genéticamente modificados (transgénicos) que ponen en riesgo la biodiversidad del país, la seguridad y soberanía alimentaria”.

El director ejecutivo de la ONG Probioma, Miguel Ángel Crespo, señaló que “no se puede ni se debe asociar los transgénicos como sinónimo de biotecnología”, destacando que “desde hace más de 3.000 años el hombre desarrolla biotecnología con la fabricación de quesos y vinos, como también el mejoramiento de plantas y animales”.

Nataly y Miguel Ángel, que abogan por un agro ecológico, destacaron que, en la actualidad, en Bolivia existen entidades que trabajan en el control biológico de plagas y enfermedades, el mejoramiento genético de semillas sin usar transgénico y el mejoramiento de ganado, el procesamiento de alimentos con métodos naturales, la reproducción de especies forestales y alimentación in vitro.

Reacción
El integrante de la Mesa Técnica de OGM (organismos genéticamente modificados) y gerente del IBCE, Gary Rodríguez, lamentó que surjan entidades que se opongan al uso de la ciencia y tecnología en favor de la producción de más y mejores alimentos. “Más de 120 premios nobeles del planeta destacaron que las OMG son de gran utilidad porque salvan al mundo del hambre. Este comité nació muerto. Todos los países que tienen estos productos demostraron su gran utilidad”.
El gerente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilberto Osinaga, rechazó la opinión del CCB y demandó alternativas para la producción agrícola.

“En el mundo no hay otra opción que la producción con transgénicos. Si hay oposición, que nos muestren alternativas, por ejemplo, a la maleza y plagas en general. Avanzan las liberaciones de productos genéticamente modificados. En Argentina ya lo hicieron con la papa. ¿Por qué se permite importar y consumir transgénicos y no producirlos?”, interrogó

 

http://www.eldeber.com.bo/economia/Nace-Comite-de-Biotecnologia-y-aboga-por-un-agro-ecologico-20170405-0114.html

 

 


 

NUEVA AMENAZA A LA SEGURIDAD Y SOBERANÍA

ALIMENTARIA EN BOLIVIA

Cabe aclarar, que el ataque de plagas se produce porque no se han tomado medidas preventivas de control y/o porque los efectos del cambio climático, como es el caso de la sequía o escasez de lluvias, hacen que las mismas se incrementen. Esto es lo que ha ocurrido en los predios en los que el ataque de dicha plaga se presentó.

Es de conocimiento que cualquier medida de control y de mejora del rendimiento, depende de la calidad del manejo del cultivo, los suelos, del clima y de la semilla. En el caso de las semillas transgénicas, estas han sido diseñadas solo para ser tolerantes a determinados herbicidas y/o producir su propio insecticida. El más claro ejemplo es la soya que, a 12 años de haberse introducido la semilla de soya transgénica, los rendimientos se mantienen en los mismos niveles que la semilla convencional, lo que sí se ha incrementado es el uso de herbicidas e insecticidas en un 400%.

Por todo lo anterior, no se justifica la introducción de transgénicos en Bolivia, para resolver la crisis del agronegocio que se ha agudizado por la aplicación de su propio modelo que es insostenible y depredador del medio ambiente. Por lo tanto, el argumento de que para frenar el ataque del gusano cogollero en el cultivo de maíz es preciso introducir el maíz transgénico, es una falacia porque si se aprueba no resolverá el problema del ataque de este insecto.

Por otra parte, se vuelve evidente el riesgo de contaminación de las diversas variedades y razas de maíz que existen en Bolivia y que son la base de la dieta alimentaria de las y los bolivianos. Nuestro país es considerado centro de origen secundario de maíz, porque tenemos la mayor cantidad de razas del mundo. Bolivia tiene 77 razas identificadas, le sigue México con 69 , después Perú con 66 y Argentina con 47. Dichas razas nativas están distribuidas en todo el país, desde las tierras altas hasta las tierras bajas de la Chiquitanía, Chaco y Amazonía. Por esta razón es que la introducción del maíz transgénico contaminará irreversiblemente todas nuestras variedades de maíz, atentando aún más contra la seguridad y soberanía alimentaria de los bolivianos.

El argumento de los sectores de la agroindustria que toma como base informes sesgados de la OMS y la FAO, no tiene consistencia científica porque dichas organizaciones no han mencionado que los transgénicos no causen impactos sociales y ambientales. En este sentido, la representación de la FAO en Bolivia deberá aclarar su posición al respecto.

El informe científico de la entidad NAS (National Academy of Sciences) de la que se tomaron los argumentos para que el gobierno boliviano considere la legalización de la introducción del maíz transgénico, establece una posición distinta a quienes promueven los transgénicos en Bolivia. Dicho informe describe que las técnicas usadas en ingeniería genética han dado espacio a cambios inesperados en el genoma en niveles mucho más altos que con las técnicas de cultivos clásicos o convencionales.

Sin embargo, el maíz transgénico, llamado “betito” ha sido introducido ilegalmente al país y se estima que existen al menos 40.000 hectáreas sembradas en el Chaco y en el norte integrado del departamento de Santa Cruz. Esta es una vieja estrategia ya empleada antes para la introducción de la soya transgénica. Es decir, inundar los campos con transgénicos para después presionar al gobierno para su legalización ante los hechos consumados.

El gobierno en el día del Medio Ambiente nos ha “regalado” el reglamento del Decreto Supremo 2452 sobre el etiquetado de alimentos transgénicos, que no va modificar en nada los actuales cultivos de estos en el país, por el contrario los agronegocios lo están utilizando para presionar la legalización de más cultivos transgénicos, con el argumento que los consumidores están informados, por lo tanto que ellos decidan libremente en el mercado. En la cumbre agropecuaria del 2015 se revivió el etiquetado que ya estaba contemplado en la Ley de la REVOLUCIÓN PRODUCTIVA COMUNITARIA AGROPECUARIA del año 2011(artículo 15, numeral 3) que nunca se aplicó.

Ahora con el rimbombante termino de Organismo Genéticamente Modificado quieren enterrar el termino de transgénicos que se usa ampliamente y es conocido por los consumidores, asimismo la etiqueta se cambió de rojo al amarillo porque ofendía a los agronegocios. En este sentido, el etiquetado se convierte en el caballo de Troya de los agronegocios y del gobierno para avanzar en la legalización de más cultivos transgénicos en el país.

Por lo mencionado, hacemos un llamado, a las organizaciones de la sociedad civil, consumidores y agricultores a pronunciarse y movilizarse al respecto, ya que este nuevo atentado a la seguridad y soberanía alimentaria bajo argumentos falsos, no debe ser permitido y el gobierno debe establecer una posición clara de no permitir el ingreso de transgénicos a Bolivia y sancionar a todos los que han introducido y sembrado ilegalmente maíz transgénico, en el marco de lo establecido por la CPE, la Ley de la Revolución Productiva, la Ley de la Madre Tierra, etc.

 

Santa Cruz, 07 de Junio del 2016

 

POR LA PLATAFORMA AGROECOLÓGICA DEL TRÓPICO Y CHACO

PROBIOMA Antonio Sanjinez

CIPCA – Santa Cruz Isabel Mamani

CODAPMA Alejandra Crespo

Consumidores Rodrigo Lampasona

INCADE Adriana Montero

 


 

CHOCHIS PATRIMONIO CULTURAL Y

NATURAL DE SANTA CRUZ

 

NOVIEMBRE DE 2015

En el mes de noviembre de 2015, PROBIOMA hizo entrega del documento que sistematiza el proceso de la Declaratoria de Chochis como Patrimonio Cultural y Natural de Santa Cruz, a autoridades y a la comunidad. La presentación y entrega tuvo lugar el día 19 de noviembre en la comunidad de Chochis y el día 20 en el municipio de Roboré.

Este documento sistematiza todo el proceso y menciona los actores que intervinieron para lograr que Chochis sea declarada como patrimonio cultural y natural de Santa Cruz.

El 29 de abril de 2009, la Asamblea Legislativa Departamental emite la RESOLUCIÓN Nº 021/2009, que declara Patrimonio Cultural y Natural del Departamento de Santa Cruz a Chochis, indicando los sitios a ser preservados y los valores patrimoniales que le corresponden. Entre los lugares identificados están: Plaza central y sus alrededores, Cascada “Velo de Novia”, Santuario Mariano de la Torre, Pessoé, Torre de Piedra, Cascada toma de agua, Motacusal, Motacusito, El Bosque de Piedra y El Portón.

Concretar la entrega del documento es un paso más para que los verdaderos protagonistas continúen en la labor de proteger y preservar el lugar que los vio nacer, un lugar con mucha riqueza cultural y biodiversidad.

 

 


 

SE EXTIENDE EL USO DE BIOPLAGUICIDAS

El inicio del proceso en el laboratorio de PROBIOMA para la obtención de los microorganismos que serán colocados en bandejas para su incubación


 

 

Eulalio Grimaldes J. (El DEBER)

 

Uno de los problemas de la agricultura tiene que ver con las pérdidas considerables que genera el ataque de plagas a los sembradíos. Por eso, se ha desarrollado una serie de soluciones como los insecticidas químicos. No obstante, su uso indiscriminado ha generado contaminación del ecosistema. A raíz de esto se han desarrollado los bioinsecticidas o biopesticidas, una alternativa amigable con el medioambiente.

 

En los últimos 17 años se han fumigado con pesticidas orgánicos en todo el país un total de 391.074 hectáreas. Durante ese mismo periodo se sustituyeron 262.555 litros de agroquímicos. En 1998 se fumigaron 318 hectáreas y en 2014 se dio el salto hasta llegar a las 63.979 hectáreas.

Los bioinsecticidas tienen distintos orígenes, y entre los principales están el microbiano y el bioquímico. Su utilización tiene grandes beneficios para el mundo en general, ya que poseen una nula o mínima toxicidad para todos los seres vivos y la tierra, manteniendo su efectividad en el combate de las plagas.

 

Laboratorio

Desde hace más de 20 años PROBIOMA realiza investigaciones para desarrollar una opción para los plaguicidas químicos y ha logrado importantes avances en este segmento, elaborando productos certificados para la utilización en cultivos, según asegura su director, Miguel Ángel Crespo.

“A mediados de los 90 había poca investigación sobre los plaguicidas orgánicos, solo algunas tesis universitarias y estudios menores, por eso nos animamos a encarar esta empresa y empezamos casi desde cero”, señala Crespo, que se muestra satisfecho con lo alcanzado hasta ahora.

El director de PROBIOMA indica que en el mercado nacional no habían los implementos necesarios para armar un laboratorio específico. No obstante, para consolidar el proyecto tuvieron que encargar a empresas de metalmecánica y de plásticos, que les fabriquen varias piezas. “Tuvimos que inventar algunos equipos que hasta hoy seguimos utilizando”, agrega Crespo, que asegura que los precios de los biopesticidas son un 5% o 10% más que el de los químicos, pero que al final el beneficio es mayor.

 

Productos

Actualmente PROBIOMA tiene pesticidas orgánicos para diferentes cultivos. PROBIOMET, es un controlador biológico de plagas agrícolas certificado, producido a base de un hongo entomopatógeno que es enemigo natural de plagas que pertenecen al orden de los coleópteros, lepidópteros y hemípteros. Es uno de los productos estrella del laboratorio.

Se utilizan 100 gramos de PROBIOMET, que cuestan Bs 120, por hectárea para controlar plagas como la anticarsia, salivazo, cigarrita y el gusano cogollero, en cultivos de hortalizas, cítricos, soya, maíz, frejol, frutales, papa, trigo, sésamo, quinua, pastos, ají, tomate, girasol, arroz, caña de azúcar y algodón.

El TRICODAMP es un producto a base del hongo trichoderma spp, antagonista natural de hongos fitopatógenos, especialista en el control de enfermedades en el suelo. Es también un biorremediador ya que degrada agentes tóxicos y desechos peligrosos.

El PROBIOBASS es un producto a base de un hongo entomapatógeno que controla diversas plagas como ser: chinches, picudos, brocas, gorgojos, escarabajos, gusanos, etc.

En el laboratorio también se produce el BIOGAL, un abono foliar orgánico elaborado a base de gallinaza, estiércol, melaza, leche, chacahuano y otros ingredientes que tienen todos los macro y micronutrientes esenciales para una buena producción, con resultados superiores a los abonos químicos.

 

Experiencias

Erick Belmonte, un productor de sorgo y soya, asegura que los bioinsecticidas son efectivos pero que no los utiliza debido a su costo. “Hace años eran más caros que los insecticidas químicos. Solo los utilizo para cultivar lechuga a pequeña escala”.

Por su parte, Jean Carlo Landívar señala que utiliza insectos en sus cultivos. “Hay actualmente una ola ecológica que debemos acrecentar para que obtengamos alimentos más saludables”.

 

Fuente: http://www.eldeber.com.bo/especiales/extiende-bioplaguicidas.html

 

 


 

LA PLATAFORMA AGROECOLOGICA DEL TROPICO,

SUBTROPICO Y CHACO SE CONSOLIDA



A principios de este mes se realizó en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la segunda Asamblea de la Plataforma del Trópico, Subtrópico y Chaco.  Este evento cobra particular importancia en momentos en que se debate a nivel global y nacional el tema de la seguridad y soberanía alimentaria,  así como el uso de transgénicos en Bolivia.

Uno de los desafíos que tuvo la Plataforma fue desarrollar el Sello de Identidad Agroecológica, que es un instrumento que permite la visibilización de los miles de productores que producen alimentos en el marco de la agroecología, que aunque comercializan en el mercado, no están visibles en la calidad de sus productos y es más, no son reconocidos por los consumidores.

En este sentido, el Comité operativo elegido en la primera Asamblea de la Plataforma, tuvo como tarea prioritaria elaborar las fichas y reglamentos para el proceso de otorgación del Sello y el diseño del mismo. Las fichas técnicas han sido elaboradas tanto como para productores, como recolectores y transformadores. Dichas fichas y su correspondiente reglamento fueron puestos en consideración de la Asamblea y con sugerencias de forma, fueron aprobadas por todos los representantes de productores, empresas, asociaciones, universidades, ONGs y consumidores que asistieron a este magno evento.  Asimismo, fue aprobado el logo del Sello de Identidad Agroecológica, que a partir de la fecha identificara a los productos agroecológicos que comercialicen en el mercado local, regional y nacional.

Cabe resaltar que el Sello de Identidad Agroecológico es una herramienta que tiene varios objetivos. En primer lugar permitirá generar un proceso de confianza con los consumidores con referencia a la calidad de los alimentos, asimismo tendrá un carácter pedagógico porque permitirá a los productores entrenarse en lo que es un proceso de certificación y ellos podrán optar si quieren avanzar hacia otros procesos de certificación o no.  Pero lo más importante es que el Sello y todo lo que contiene, permitirá rescatar y difundir el valor de los recursos genéticos nativos que hoy están desapareciendo y aportara a la seguridad y soberanía alimentaria, así como a la conservación de la biodiversidad y la salud pública.

La primera fase se ha cumplido y ahora se iniciará la segunda fase que es la operativización del proceso de otorgación del Sello de Identidad Agroecológica.  Al respecto ya existen muchas solicitudes para su otorgación.

La primera feria agroecológica que se llevó a cabo posterior a la Asamblea, ha sido el detonante y donde se pudo evaluar la diversidad, calidad y la cantidad de productos agroecológicos que están en el mercado local y que no estaban reconocidos y visibilizados.  En este sentido, la iniciativa de contar con un Sello de Identidad Agroecológica está demostrando que la Plataforma ha respondido a la demanda de la sociedad que exige comer sano, sin químicos ni transgénicos.

 

 

Feria Agroecológica

 


 

25 AÑOS APORTANDO A LA PRODUCCIÓN SOSTENIBLE

LIBRE DE AGROQUÍMICOS Y TRANSGÉNICOS

El 20 de mayo de 1990 nace Productividad Biosfera y Medio Ambiente (PROBIOMA), en un contexto de crisis ambiental producido por las prácticas insostenibles del modelo productivo agrícola que implica uso de agroquímicos, avance de la frontera agrícola sin planificación y que amenaza los recursos de la biodiversidad. En este sentido la misión de PROBIOMA es de “Contribuir al Desarrollo Nacional desde la Promoción de la Agricultura Ecológica, la Soberanía Alimentaria, la Remediación Ambiental y la Administración Soberana y Sostenible de los Recursos Naturales y de la Biodiversidad”.

Estos 25 años han sido importantes en el desarrollo de alternativas técnicas para la implementación del manejo ecológico en más de 60 cultivos, tanto intensivos como extensivos, que son centrales para la seguridad y soberanía alimentaria del país, toda esta tecnología se ha desarrollado en el marco del control biológico, implementada en  más de 391.074 hectáreas en todo el país, que han sido cubiertas con productos biológicos y orgánicos, sustituyendo más de 262.555 litros de agroquímicos  que no han envenenado el medio ambiente, produciendo alimentos más sanos.

Felicidades PROBIOMA y a los Pequeños Productores que acompañan este proceso de implementación de prácticas agrícolas sostenibles y responsables con el medio ambiente.

 


 

MONSANTO QUIERE QUE REUTERS DESPIDA A PERIODISTA QUE EXPUSO PELIGROS DE TRANSGÉNICOS

Primero Monsanto se apoderó del Congreso de Estados Unidos, luego de la Corte Suprema y ahora están tratando de adueñarse del periodismo. Sin libertad de expresión y reportajes justos, ninguno de nosotros tendría ninguna idea de los horrorosos hechos que están detrás de las transnacionales. La última movida de Monsanto es tratar de que despidan a una periodista por haber escrito sobre los transgénicos de manera justa.Carey Gillam, periodista de la agencia Reuter ha cubierto temas relativos a transgénicos en los últimos 16 años. No es tarea fácil con toda la controversia existente y posiciones tan polarizadas. Ella ha tratado de presentar fundamentos equilibrados, dando voz tanto a los que apoyan los transgénicos como a quienes son activistas en contra. 

Su artículo del 9 de abril Reuters se titula: “Proyecto pretende bloquear el etiquetado obligatorio de transgénicos por los estados.”

La mayor parte de la gente diría que esta frase está lejos de ser sensacionalista y presenta ambos lados de la cuestión, pero esto no es suficientemente bueno para Monsanto y sus aliados de la biotecnología industrial. 

El artículo de Gillam fue atacado posteriormente por Val Giddings, anterior vicepresidente de la Industria de la Biotecnología (BIO) quien sostuvo que Gilliam estaba buscando  juegos de artificio para su campaña anti transgénicos. 

Giddinsg también critica a Gillam por escribir que “algunos estudios científicos advierten de problemas potenciales de salud para seres humanos y animales, y que los cultivos transgénicos han estado asociados a problemas ambientales, incluyendo la generación de malezas resistentes. “

La verdad es que hay piezas enteras llenas con estudios revisados por pares sobre los peligros de los transgénicos. Hay testimonios de productores rurales y fotos entregadas por Séralini, mostrando gigantescos tumores en ratas que ingirieron como alimento el maíz transgénico Roundup Ready. Cualquiier periodista que ignore estas cosas perdería credibilidad totalmente. 

Cualquier granjero del medioeste normeamericano puede apoyar a Gillam en su afirmación de que la biotecnología ha causado además un enorme aumento de las supermalezas. Simplemente ya no pueden fumigar y olvidarse. El glifosato  ha cambiado eso.

Los ataques también provienen de sectores académicos. Bruce Chassy, un profesor jubilado de ciencia alimentaria de la U de Illinois ha atacado la cobertura que hace Gillam de los transgénicos. Incluso él le puso una gran letra roja F (equivalente a un 2 en las calificaciones latinas) en un artículo que él escribió, afirmando:

“Esta afirmación es sencillamente incorrecta en sus hechos:

1. Hay muchos estudios científicos que prueban que los transgénicos son seguros

2 . Hay un puñado de estudios científicos desacreditados y sesgados que proclaman que los transgénicos no son seguros pero estos han sido ampliamente rechazados por la comunidad científica.

3. Hay un amplio consenso científico, apoyado por 18 años de experiencia global real de diez millones de agricultores que han plantado billones de acres de cultivos transgénicos, que prueban que los transgénicos no presentan nuevos riesgos y son tan o más seguros que otras modalidades de cultivos.  Las declaraciones erradas de hechos por parte de disidentes bien financiados, a través de los cuales la señora Gillam se forma una opinión, no cambian los hechos ya señalados. 

4. La señora Gillam también dice: “ Hay que destacar que millones de acres en Estados Unidos han desarrollado tesistencia debido al alto uso de cultivos que han sido manipulados genéticamente para soportar dosis del herbicida de Monsanto y el consiguiente uso intensivo de Roundup”. Esto ocurre con todos los herbicidas, han emergido malezas con gran resistencia a glifosato que han causado preocupación a un 15 a 40% de las jplantaciones, pero el desafío que esto plantea puede ser controlado mejorando sus prácticas. La afirmación de que los cultivos están inundados de RoundUp está emocionalmente cargada y es igualmente inexacta. 
Por esta razón Academic Review le asigna a este reportaje la nota F (un 2). “

Espero que Chassy coma siempre los alimentos transgénicos de los cuales parece ser un fanático.
Chassy no tiene derecho a decir que las afirmaciones científicas de Gillam no son ciertas. A fines de octubre, un grupo de 93 científicos internacionales emitió una declaración diciendo que faltaba evidencia empírica y científica para apoyar lo que ellos denominaron como “falsas afirmaciones” de  la industria biotecnológica acerca de que hay un “consenso” sobre la seguridad de los cultivos transgénicos. 

En twitter, otro atacante, Keith Kloor acusó a Gillam “ Ud. Está ignorando a propósito el consenso científico sobre este punto”. El ignora al grupo de la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental (ENSSER) que publicó la declaración y dice que son mentiras de gente cualquiera y de  los oponentes a los transgénicos.


Raro, ya que los miembros del grupo ENSSER incluyen a Hans Herren, medico, fundador y presidente de Biovision Foundation y ganador del Premio Mundial de Alimentación, Angela Hilbeck, científica líder del Instituto de Biología Integrada del Instituto Federal suizo de Tecnología y David Schubert, médico, profesor y director de neurobiología celular, del Instituto  Salk  para Estudios Biológicos, entre muchos otros. 

Lo que está sucediendo ahora con el periodismo y el chivo expiatorio de Gillam, no es diferente de lo que la industria de los transgénicos está haciendo en otras áreas. El  historial de Monsanto con décadas de contaminación con sustancias químicas peligrosas  de este planeta y de su gente ha sido dado a conocer, entre otros, debido a esfuerzos como los hechos por Gillam y otros autores que como quien escribe estas líneas, queremos permanecer firmes cuando los títeres tratan de salvar de las brasas a Monsanto, Dow, Bayer, etc.

Estas corporaciones transnacionales no cosechan alimentos,  cosechan miedo.

 

Fuente: Christina Sarich , Natural Society http://naturalsociety.com/monsanto-wants-14-year-reuters-veteran-reporter-fired-talking-gmo-dangers/

Traducción de Lucía Sepúlveda para RAP-Chile y Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile


-- 
Lucía Sepúlveda Ruiz

www.periodismosanador.blogspot.com

 


 

SEMINARIO INTERNACIONAL “AGUA Y MINERÍA”

Los días martes 10 y miércoles 11 de junio de 2014, PROBIOMA, Fundación Solón, CEDIB y Octubre Azul desarrollaron el Seminario Internacional “Agua y Minería”, evento que se llevó adelante en el Salón de Actos de la Biblioteca de Tecnología, de la Universitaria Autónoma Gabriel René Moreno, en el departamento de Santa Cruz.

La minería en el continente sudamericano es el mejor exponente de la actividad extractivista, que en pleno siglo XXI ha agudizado los impactos socioambientales. En los últimos años, diferentes gobiernos han realizado cambios en las leyes relacionadas con la minería, las mismas que, en muchos casos, son contrarias a sus propias Constituciones y además violatorias a los derechos humanos y concretamente al uso y acceso al agua, que es un recurso natural vital.

Es importante tomar en cuenta las principales conclusiones del Seminario Internacional:

  • La Ley Nº 535 que viola la Constitución Política del Estado y los tratados internacionales que reconocen los derechos de las comunidades indígenas originarias campesinas, solo beneficia al sector minero cooperativista y transnacional ya que desnaturaliza la aplicación de la consulta previa.
  • Ratificar las resoluciones de las cumbres sociales sobre la Ley de Minería desarrolladas en la Paz y Santa Cruz. Asimismo impulsar la conformación de Coordinadoras Departamentales, Regionales y Locales para fortalecer la organización de la Coordinadora Nacional por la defensa de la Vida y los Recursos Naturales para cumplir el mandato de las Cumbres. Exigir que la Coordinadora tome las acciones en los plazos establecidos por las resoluciones de las Cumbres.
  • A partir de la aprobación de la ley Minera que viola nuestros derechos llamamos a todas las sectores urbanos, rurales y comunidades amenazadas con las concesiones mineras a llevar a cabo acciones de resistencia para impedir la actividad minera, siguiendo el ejemplo de la Chiquitania en Bolivia, Cajamarca en Peru, Cajamarca en Colombia  y Valle del Huasco en Chile.

Es importante resaltar que la participación de la gente fue muy valiosa para enriquecer las discusiones, viendo su aporte en las mesas de trabajo y en las conclusiones. Se contó con la participación de más de 180 personas, donde estuvieron representadas aproximadamente 40 organizaciones e instituciones de Bolivia.

Adjuntamos las conclusiones del Evento, un documento importante para analizar.

icon Conclusiones Seminario Agua y Minería (1.31 MB)

Fotos del Seminario Internacinal "Agua y Minería"

 

 


 

PROBIOMA CUMPLE 24 AÑOS APORTANDO AL DESARROLLO SOSTENIBLE DEL PAÍS

El 20 de mayo de 1990, nace  PROBIOMA  con el propósito de aportar a la conservación y uso sostenible de la biodiversidad y los recursos naturales, sustento para un verdadero desarrollo sostenible.  Este aporte se ha reflejado en estos 24 años de vida en muchos aspectos y entre los principales podemos señalar:

La propuesta de administración local de las áreas protegidas, que más tarde se convirtió en ley nacional y que ha sido la base para la creación de otras áreas protegidas con gestión local en el país.  Asimismo, fuimos los primeros en apoyar los emprendimientos de ecoturismo comunitario en el Parque Nacional Amboró.

La consolidación del control biológico como una alternativa al uso de químicos en la agricultura, es ahora una propuesta consolidada y su uso se ha multiplicado y generalizado en todo el territorio nacional.  Es así que se ha llegado a cubrir con el control biológico más de 300.000 hectáreas en todo Bolivia y en el vecino país del Paraguay, aportando de esta manera a una agricultura sostenible, a la conservación de los suelos y fundamentalmente a la seguridad alimentaria ya que con este aporte se ha sustituido más de 260.000 litros de agroquímicos.   Mencionar que la biotecnología desarrollada por PROBIOMA  también ha aportado a la biorremediación de suelos en las zonas de producción de quinua en el Altiplano boliviano.

Este aporte no habría estado completo sin haber aportado a la recuperación de material genético que se encontraba  en proceso de desaparición como es el caso de la soya convencional. Podemos mencionar con mucho orgullo que estamos promoviendo la recuperación de variedades de soya no transgénica,

Asimismo, el aporte de la biotecnología desarrollada por PROBIOMA  ha permitido contar con un biorregulador que controla al vector del mal de Chagas, demostrando que la respuesta a una problemática nacional está en la biodiversidad existente en el país.

De la misma manera, PROBIOMA  ha aportado en la fiscalización socioambiental de actividades relacionadas con obras de infraestructura, actividades hidrocarburíferas y mineras, mediante la creación de los Comités de Fiscalización Socioambiental que son las organizaciones de la sociedad civil de las localidades quienes llevan a cabo esta tarea a fin de hacer cumplir con las normas ambientales y sociales.  Este aporte ha sido la base para la promulgación de la Ley de Hidrocarburos y lo relacionado con los procesos de Consulta Pública.  Es así que también se ha aportado a la conservación de los recursos hídricos en la Chiquitania y el Pantanal boliviano.

Podemos decir entonces que en estos 24 años de compromiso con nuestro pueblo y con nuestro país, ha rendido sus frutos, aspecto que nos anima a continuar aportando al desarrollo sostenible de nuestro país.

“El hombre y la naturaleza conforman una unidad que no se puede separar cuando se trata de su defensa”

 

 


 

La “ciencia” según Monsanto

Atónitos ante las expresiones manifestadas por el Ing. Pedro Antonio Barbagelata en la nota  titulada “Por la Ciencia o por la Fe” en columna de opinión de Análisis Digital en fecha 19/09/2013, respondemos algunos puntos de la misma, manifestando que cuando la ciencia es sostenida como dominio de la certidumbre, y sin ninguna piedad en la precaución, principio medular del Derecho ambiental, su presencia oculta la zaga dañina de la vida.

Ver artículo completo.

 


 

PROBIOMA Y PROBIOTEC IMPULSAN LA RECUPERACIÓN Y MULTIPLICACIÓN DE SEMILLA DE  SOYA NO TRANSGÉNICA

Bolivia actualmente está atravesando un momento dramático en cuanto a la producción de semilla de soya no transgénica. Si bien este cultivo fue introducido a fines de los  años setenta en pequeñas superficies, a partir de los noventa tiene un crecimiento espectacular que actualmente representa el 35% de la superficie cultivada del país. En este proceso se han generado más de treinta variedades propias de semilla de soya no transgénica adaptadas al clima y suelos del país.

Con la introducción de la soya transgénica en Bolivia a partir del año 2004, de manera acelerada se han desplazado las variedades no transgénicas, llegado a representar para el año 2012 solo el 0,04% del total de la semilla certificada por el Instituto Nacional de Innovación Agrícola y Forestal (INIAF), con una sola variedad frente a treinta seis variedades transgénicas.

En este sentido PROBIOMA y PROBIOTEC a través de una Alianza Estratégica se han propuesto a partir del año 2013 llevar adelante la recuperación y multiplicación de variedades de semilla de soya no transgénica. Este proceso se ha iniciado en la campaña de invierno de 2013 con la siembra de 3 hectáreas de semilla certificada de soya no transgénica de la variedad Sambayba, la cual está registrada ante la autoridad competente, como semilla libre.

Este esfuerzo privado con limitaciones financieras se desarrolla en un contexto en el cual las autoridades gubernamentales han dado la espalda a la producción no transgénica, debilitando la seguridad y soberanía Alimentaria del país. Este es un aporte pequeño y humilde cuantitativamente pero enorme en términos cualitativos ya que la semilla es el primer eslabón en la producción de alimentos, por lo cual la recuperación y multiplicación de semilla no transgénica es vital para una agricultura que sea sostenible.

 


 

MÁS DESBOQUE EN TIERRAS CHIQUITANAS


Una de las grandes preocupaciones referidas a las  actuales políticas  agrarias implementadas por el  gobierno,  es la no consideración e inclusión en su visión, de los diferentes Planes de Uso de Suelos (PLUS), que establecen la vocación de los suelos y delimitan donde se  debe o no realizar agricultura. El referido PLUS es una valiosa herramienta, que nos brinda la posibilidad de tener un manejo  sostenible de los suelos.

Sin embargo, las actuales políticas gubernamentales parecen ignorar estos principios de precautelar las tierras, y prácticamente han dado luz verde para que se deforeste indiscriminadamente áreas boscosas de la Chiquitania en Santa Cruz, región donde el PLUS de Santa Cruz (Ley Nº 2353) definió limitaciones para la producción agrícola, por ser principalmente forestal.

Es bueno aclarar que lo que arroja la realidad, es que toda la deforestación que se ha impulsado ha sido básicamente en tierras bajas del país. El área desmontada el año 2005 fue de  2.060.034 hectáreas; área desmontada el año 2010: 3.638.308 hectáreas (Fuente: CIMAR). Todos estos desmontes,  fundamentalmente han  sido destinados para ampliar la producción de granos para la exportación, y en este fenómeno han participado tanto las empresas agroindustriales -básicamente extranjeras-, los menonitas, y también los campesinos.

Estas acciones se justifican con dos argumentaciones básicamente: Una utiliza la Seguridad Alimentaria como excusa y otra –muy ligada a su política prebendal–, es la entrega de tierras a un sector importante de sus “bases sociales” (los Interculturales conocidos antes como los colonizadores). Los impactos que se vienen sintiendo por estas políticas son palpables por los aumentos extraordinarios de temperaturas  y el incremento de la sequía en toda la región.

Al respecto queremos mostrar algunos datos que los gobernantes pretenden ignorar:

La superficie cultivada en Bolivia es de 3.000.350 hectáreas de estas 2.630.000 hectáreas se destinan a cultivos agroindustriales, y de ellos, 1.130.000 hectáreas son de soya (99% se cultivan en Santa Cruz). Así tenemos que en Bolivia el 80% del área cultivada es destinada a los cultivos Industriales y de exportación (soya y demás granos), por otro lado tenemos que los otros cultivos que son  básicamente para el mercado interno como las hortalizas ocupan un 2,1%; los tubérculos un 8,7%; y los frutales tienen el 6,4%, alimentos que son básicos en la alimentación de los bolivianos. Estos números son bastante reveladores en sentido de que los millones de hectáreas que el Vicepresidente invita a deforestar, NO son para los alimentos sino para exportar más comoditis al exterior (soya y demás granos), a costa de los suelos de Santa Cruz. Con esto se pone en verdadero riesgo la seguridad alimentaria de los bolivianos, ya que los cultivos que son para nuestra alimentación tienden a reducirse en vez de ampliarse y están siendo desplazados por los cultivos destinados a la exportación. Es más,  los propios programas del gobierno fomentan la producción de granos en la zona.

Entre los años 1999-2000 se importaban 498.000 Tm de alimentos a un Valor de 143 millones de dólares, en 2011 se importó 503.000 Tm. A un valor de 375 millones de dólares, como podemos apreciar, el volumen importado crece en un 1%, sin embargo el monto que se pagó por ellos incremento su valor en un 62%, ósea que cada vez es más cara la comida y nuestros ingresos NO se incrementan en esa proporción.

Como se aprecia por todo lo expuesto,  se ha dejado de lado el Plan de Uso se Suelos, implementando más bien una política extractiva en las tierras del Oriente. Finalmente consideramos oportuno señalar uno de los aspectos que se mencionan en los antecedentes  de la Ley, que aprobó el Plan de Uso de Suelos en Santa Cruz: “Consciente que el uso irracional de la tierra, la depredación sistemática de nues­tros más caros recursos naturales renovables, puede hipotecar el futuro de las generaciones que nos siguen”. Se aprueba la Ley del Estado: DS 24124; 2009. PLUS.


Este y otros artículos los puedes encontrar en el Boletín Voces del Pantanal Boliviano N° 48



 

APORTANDO A LA PRODUCCIÓN SOSTENIBLE LIBRE DE AGROQUIMICOS Y TRANSGENICOS

El 20 de mayo de 1990 nace Productividad Biosfera y Medio Ambiente (PROBIOMA), en un contexto de crisis ambiental, producido por las prácticas insostenibles del modelo productivo agrícola, que implica uso de agroquímicos, avance de la frontera agrícola sin planificación, que amenaza los recursos de la biodiversidad. En este sentido la misión de PROBIOMA es de “Contribuir al Desarrollo Nacional desde la Promoción de la Agricultura Ecológica, la Soberanía Alimentaria, la Remediación Ambiental y la Administración Soberana y Sostenible de los Recursos Naturales y de la Biodiversidad”.

Estos 23 años han sido importantes en el desarrollo de alternativas técnicas para la implementación del manejo ecológico en más de 60 cultivos, tanto intensivos como extensivos, que son fundamentales para la seguridad y soberanía alimentaria del país, toda esta tecnología se ha desarrollado en el marco del control biológico, implementada en  más de 255.000 hectáreas en todo el país, que han sido cubiertas con productos biológicos y orgánicos, sustituyendo más de 183.000 litros de agroquímicos  que no han envenenado el medio ambiente y han aportado a la producción de alimentos más sanos.

Por otro lado PROBIOMA  desde el año 2005 viene implementando el Programa de Manejo Responsable de la Soya, Maíz y cultivos de rotación en las Zonas del Norte Integrado y la de Expansión del Este. El Aporte Central del Programa ha sido el desarrollo de los Criterios de Responsabilidad Social y Ambiental elaborado  junto con los Pequeños Productores de soya, entre los más importantes tenemos: Respeto a Áreas Protegidas y Sitios RAMSAR; Respeto a Territorios Comunitarios de Origen “TCO’s”; Rechazo a la Soya Transgénica; Sustitución, Reducción de agroquímicos, e incorporación de insumos biológicos y orgánicos; Adecuación al Plan y Uso de Suelos; Conservación de Monte y áreas verde; Rotación del cultivo; Lotes de Producción no mayores a 50 hectáreas, divididas por cortinas rompeviento a fin de evitar el proceso de erosión.

Felicidades PROBIOMA y a los Productores que acompañan este proceso de implementación de prácticas agrícolas sostenibles y responsables con el medio ambiente y la salud humana.